jueves, 27 de febrero de 2020

Y así últimamente


Y así todos los días últimamente. Cada día cuando decido dejar de ser productivo me siento delante del ordenador y abro un Word Office dispuesto a crear. Así, cada día me quedo pensando algo que me haya pasado, algún detalle que haya visto en la calle y me haya hecho pensar, alguna anécdota, algún cuento, alguna reflexión histórica y un largo etcétera. Pero no lo encuentro. No encuentro nunca el tema. Al final, me acabo cansando, abro Twitter y Facebook y acabo perdiendo el tiempo viendo vídeos que se me antojan graciosos, viendo fotos de mis amigos y sus viajes y leyendo últimamente noticias de coronavirus, coronavirus y coronavirus.

Siempre acabo llegando a la misma conclusión; “Enrique, llevas un año fuera, te han pasado muchas cosas, tienes que sacar algo para escribir”. Quizás, el problema surge al tomármelo como una obligación. Acabo agobiándome y como no tengo ninguna fecha de entrega, la presión desaparece al igual que las ganas.

Y si que me han pasado muchas cosas, tanto positivas como negativas, pero no voy a hablar de ellas hoy, no tengo ganas de recurrir a la nostalgia un día en el que he hecho un guiso de papas gracias a mi abuela Angelita. También me ha dado por limpiar la terraza y ahora que empieza el buen tiempo va a ser un lugar importante para el piso. No tengo ganas de hablar de lo que me ha pasado hace poco o echar la vista atrás. Hoy, 27 de febrero de 2020, día del cumpleaños de mi amiga Lucía, no voy a hablar de nada, me voy a limitar a redactar lo que me dé la gana hasta que considere que el texto tiene un buen desenlace.

Y tengo ganas de que vengan mi madre y mi hermana. Tengo ganas de que vengan mis amigos a verme, tengo ganas de terminar el trabajo de San Felices de Oca, de conseguir sacar por una vez en mi vida un año entero en la carrera, de seguir aprendiendo a cocinar cosas nuevas, de seguir explorando rincones de Salamanca, de viajar, de seguir conociendo gente. En definitiva, tengo ganas, y eso es algo que hacía tiempo que no sentía. La importancia de ese sentimiento recae en los valores que se generan en torno a una persona, en su vitalidad, en su actitud ante las adversidades, en su estado de ánimo, etc. Antes no tenía tantas ganas, no salía de mi zona de confort. También tengo miedo, porque no quiero entrar en un bucle nuevo donde impere la comodidad. Quiero progresar. Pero voy a ir dejando de escribir, porque además de ver que este puede ser un final acertado para el texto, lo que más ganas tengo ahora mismo es de cenar.  


Enrique Pérez Gutiérrez






Solo es domingo

Hoy siento que es una noche un poco más especial. En realidad, es una noche más del año, pero te hace ser más reflexivo de lo normal. Cumplo...