miércoles, 13 de diciembre de 2017

Santos héroes



¿Por qué hay santos?

Es una pregunta que siempre me hago cuando  un amigo o familiar cercano es felicitado, pero  nunca me ha dado por indagar en dicho tema ya que es algo que no sigo ni entiendo. Pero siempre hay tiempo para poder buscar el por qué, aunque estemos en época de exámenes.

Según Wikipedia, los santos son hombres o mujeres destacados en las diversas tradiciones religiosas por sus atribuidas relaciones especiales con las divinidades o por una particular elevación ética.

Según la iglesia primitiva, solo Dios es santo, pero posteriormente tras el bautismo, las personas son asociadas a santidades y aquellas que obran  actos prodigiosos en nombre de su dios son santificadas.
Desde sus primeros siglos, la iglesia comenzó a adorar a sus mártires, que habían vivido por y para su dios. Así pues, en un primer momento, los santos serían una especie de héroes, personas a las que hay que imitar para tener gloria, personas a las que hay que seguir. Esto no es nada raro si hablamos de historia; siempre las nuevas generaciones han querido realizar las hazañas de sus antepasados. Los faraones egipcios se divinizaban para ser como sus dioses, el Imperio Romano quiso superar al gran Alejandro Magno, el Imperio Carolingio buscó siempre rehacer la antigua Roma, Napoleón quiso superar a sus antepasados,  y sin irnos tan lejos, hasta un niño de la actualidad quiere superar y tener un trabajo mejor que el de sus padres. Las personas siempre nos fijamos en nuestros héroes y marcamos un camino como referencia.

Viviendo en España, un país inmerso en la religión católica, entiendo que se den las felicidades cuando es el santo de una persona, aunque actualmente la imagen que tenemos de héroes ha cambiado desde que vestimos a Superman con la bandera de los Estados Unidos.

Hoy es el día de las Lucías y quiero darle las felicidades a mi hermana, que aunque no ande con pie de santo, se que andará con los pies de mis padres, que a su vez anduvieron con los pies de mis abuelos y que poco a poco su camino por difícil que sea se irá construyendo.

Felicidades a las Lucías no por ser santas, sino por ser heroínas!

Enrique Pérez Gutiérrez 

lunes, 20 de marzo de 2017

19 Marzo

El pasado domingo 19 de marzo fue el día del Padre, costumbre que en mi casa no hemos celebrado nunca, ni como una escusa para comer en familia. Aún así la educación que me han dado mis padres se ha contradicho con la educación primaria que he tenido en una escuela pública como otra cualquiera en España. Cada año, "el día del padre", que lo voy a usar como ejemplo por el análisis introspectivo que tuve anoche, es recordado sobre todo por los colegios y es usado por los directivos para entretener a los niños con manualidades y juegos colectivos, dejando volar su imaginación para hacer regalos. Sin embargo, las personas son universos, y con tantos universos siempre puede haber un planeta sin Sol, cuya mente no puede comprender lo que es la luz paterna.
No nos preguntamos cómo se sienten esos niños y niñas cuándo un profesor le manda hacerle un regalo a su padre, y ese niño vive con una pareja de mujeres lesbianas, o si no conoce a su padre, por infinitos problemas que no deseo nombrar pero que a todos se nos pueden pasar por la cabeza miles de ellos.

Fue la Iglesia Católica quién eligió el 19 de marzo la fecha de este día, el día de San José, padre del Niño Jesús. Además, en el caso de España, diversas fuentes apuntan que varios padres se quejaron "celosos" de la existencia de un día de la madre y no de un día del padre, por las fechas de 1950, cuándo se aceptó en nuestro país. En Estados Unidos ya se celebraba desde 1910, y las fiestas se iban adoptando poco a poco como ocurre actualmente con los festejos de "Halloween" o "San Patricio". Que raro que fueran los mismos estadounidenses los que inculcaron la necesidad de hacer regalos estos días...
En el marco histórico, estos días no se cuestionaban, ningún niño corriente tenía en su familia mujeres homosexuales que le criaban, sin embargo se sigue celebrando en 2017, sin saber qué le dice un profesor a su alumno de siete años cuando toda la clase está haciendo un regalo manual menos él.

La familia troncal de un niño ya no es la clásica de madre y padre. La libertad de expresión ha permitido crear una diversidad más amplia, con personas de distinto género y según los antropólogos, en los países desarrollados aumentan este tipo de familias.


No pretendo ni quiero dar mi opinión, solo información para que los cuatro gatos que lo lean puedan pensar.

Enrique, Pérez Gutiérrez

Solo es domingo

Hoy siento que es una noche un poco más especial. En realidad, es una noche más del año, pero te hace ser más reflexivo de lo normal. Cumplo...